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¿Qué tipo de seguidores hay en las redes sociales?

 

En el misterioso ecosistema de las redes sociales, conviven diferentes tipos de seguidores que, de acuerdo a su comportamiento y perfil, pueden ayudar a una marca a posicionarse, o destrozar la reputación de la misma. Lo importante es detectarlos y gestionarlos. Te contamos cuáles son esos perfiles y qué hacer con cada uno de ellos en este blog post.

 

El Fan

El fan es el seguidor de nuestros sueños. El príncipe azul o la princesa rosa con el que soñamos desde que comenzamos la FanPage.

El Fan es admirador de nuestro producto o servicio y de nuestra marca en general. Comparte nuestros valores y entiende nuestra misión en el mundo digital.

No es necesario arengar a que El Fan interactue con nosotros, ya que, sin miedo ni vergüenza, se prende en todas: comenta, da like a las publicaciones y recomienda a sus amigos que sigan nuestra marca.

 

Peeeeero…obtener el ideal es una tarea difícil. El Fan es la figurita que se complica de conseguir para completar el álbum ese de Garfield o el del Mundial que tanto queremos llenar (si, el que escribe es de la época de llenados de albums en el recreo del colegio y de cambio de figuritas cuando sonaba la campana :P). No existe una técnica específica ni un camino a seguir. El Fan aparecerá en nuestras redes de manera espontánea y nos jurará fidelidad, siempre y cuando nuestra comunicación de valores y de contenido siga la línea que lo atrajo en primer instancia.

 

Consejo Aspiracional: Cuando detectamos un Fan, debemos asegurarnos de hacerlo partícipe del proceso de comunicación y hacerle saber que lo valoramos. Le pidamos colaboración para escribir reseñas sobre nuestros productos o servicios o les ofrezcamos descuentos o promociones que sabemos que el va a apreciar. En este punto, es importante entender que el Fan es contagioso, por lo cual estas acciones traerán nuevos fans potenciales que querrán ingresar al podio exigiendo también esos beneficios.

 

El Stalker:

Los Stalkers es generalmente el grupo que más abunda entre los seguidores de nuestra marca. Lo debemos considerar como un campo listo para el cultivo, ya que ese grupo se constituye como tierra fértil para hacer crecer al seguidor y convertirlo en El Fan que queremos. Es vital entender que, incluso las personas que no necesariamente nos dieron un like a nuestra FanPage, están viendo cada movimiento que hacemos.

 

Los seguidores que están afuera de nuestra comunidad de interacción, son los stalkers que tenemos que convencer. Probablemente no exista una razón lógica o consciente por la cual no interactúan con nuestro contenido: la falta de tiempo, el perfil bajo en redes por cuestiones laborales o personales, la timidez (¡si! hay gente que es muy tímida en las redes) y hasta la falta de estímulo pueden ser razones por las cuales no pertenecen todavía a nuestra comunidad.

Consejo Aspiracional: Apelemos a la persuasión para convencerlos de salir de las sombras. Probemos contenidos nuevos o diferentes llamados a la acción para “testear” las reacciones y determinar la técnica más efectiva. ¡Ojo al piojo! Que ese nuevo contenido no esté lejos del contenido general e histórico de nuestra FanPage porque corremos el riesgo de perder a “El Fan” que describimos anteriormente.

 

El Viralizador

Puede ser que sea de los “popu” en las redes o un especialista en una materia o tema en particular. Cualquiera sea la razón, el Viralizador tiene autoridad para hablar y es un referente técnico o social. No son siempre fans de nuestra marca, pero definitivamente tenemos que identificarlos y mantenerlos vigilados para poder ir acercándolos a nuestra FanPage.

 

El viralizador NO ES UN INFLUENCER (besito, Calu…¡no te enojes!) y siempre está dispuesto a recomendar un producto que su pericia y conocimiento le confirman que es bueno. Lo mejor que nos puede pasar es que esa recomendación sea espontánea, pero muchas veces, tenemos que invertir unos morlacos en obtener esa reseña del Viralizador.

Consejo Aspiracional; Sin acosarlos, los mencionemos de vez en cuando o los involucremos en el lanzamiento de un nuevo producto o servicio. Poco a poco, si realmente considera que el producto o servicio vale la pena, comenzará a recomendar nuestra marca y sus seguidores, serán los nuestros.

 

El Oportunista

Es el seguidor “YEEEEEYYY”; ¿Hay un concurso para ganarse algo? ¡YEEEY! (comparte el post y le da like); ¿hay algún beneficio en la ciudad auspiciado por nuestra marca? ¡YEEEY! (comparte el post y le da like); ¿actividad gratis de fin de semana? ¡YEEEY! (comparte el post y le da like); ¿Le pedimos su opinión sobre nuestra marca? ¿Posteamos una noticia importante sobre la industria en la que estamos? CRI CRI…se convierte en el grillo pepe.

 

Estos seguidores no son de los reales. Están al pié del cañon buscando constantemente un beneficio; y cuando no lo encuentran, no reaccionan ni apoyan la marca. Su interés no es genuino…¡y lo peor es que la mayoría de esos seguidores siempre ganan los sorteos!

Consejo Aspiracional: Tengamos bien en claro cuál es el costo-beneficio de cada acción en nuestras redes sociales. ¿Es necesario llenar nuestro abanico de likes que son solo oportunistas? ¿O queremos menos seguidores, pero más comprometidos e interesados en lo que hacemos?

Si bien no son seguidores “mala onda” o negativos como el que veremos a continuación, tenemos que determinar dentro de nuestra estrategia si los vamos a considerar clientes potenciales o dejar ese desafío de lado y concentrarnos en fidelizar al Fan, hacer salir al Stalker de las sombras o atraer al Viralizador.

 

El Troll

El objetivo principal del Troll es hacernos la vida imposible generando situaciones de incomodidad, provocación y reclamos de una manera desmedida e injustificada.

Es importante tener en cuenta dos cosas: el Troll no es un cliente enojado o reclamando algo que genuinamente le corresponde (o no, pero eso ya es otra cuestión).

 

Un cliente disconforme es un seguidor que ya ha pasado por la experiencia de nuestra marca y le interesó lo suficiente como para exigir una acción adicional de nuestro negocio. El Troll, de hecho, generalmente no es ni siquiera un seguidor en redes ni un cliente. La segunda cuestión a tener en cuenta es que al Troll no hay que tratar de entenderlo. Su reclamo y su disconformidad no son genuinos, y, por lo tanto, deberemos identificarlo como tal y actuar en consecuencia.

Consejo Aspiracional:¡Ojo al piojo con el Troll! Respondamos siempre sus comentarios públicos e incluso los que nos envíe de manera privada, pero siempre teniendo en cuenta que la respuesta tiene que ser corta y clara, para que no pueda seguir con su misión de desprestigio a partir de nuestro contacto. No respondamos a las agresiones ni provocaciones con más agresiones. Conservemos la calma, y respondamos cuando el termómetro indique que nos ha bajado la temperatura. "¿No es más fácil borrar el comentario?" Si, claro, ¡PERO NO LO HAGAS! Eso es lo que justamente el Troll está esperando que hagamos: ejercer nuestro poder como comunicadores para eliminar su participación y luego culparnos de poco serios u honestos al no permitir su libre expresión.

Respondamos con respeto. Reconozcamos nuestros errores e intentemos solucionarlos lo antes posible. La honestidad en redes sociales es el más preciado de los bienes que tiene nuestra marca.

 

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